Este Blog es el Libro de Sombras de Agartha.En él guardo mis secretos, mis vivencias, mis creaciones y sobre todo mis experiencias.
Hacia mediados del siglo XVIII, las fallas eran un simple festejo incluido
en el programa de actos típicos de la fiesta de San José (19 de marzo).
Al amanecer del día 18 en algunas vías urbanas aparecian peleles
colgados en medio de la calle de ventana a ventana, o pequeños
tablados colocados junto a la pared, sobre los cuales se exponían a la
vergüenza pública uno o dos muñecos (ninots) alusivos a algún
suceso, conducta o personaje censurables.
Durante el día, los niños y adolescentes recogían material combustible
y preparaban pequeñas piras de trastos viejos que también recibían el
nombre de fallas. Unas y otras eran quemadas al anochecer de la víspera de San José congregando en torno a la
hoguera una amplia participación popular.
Al día siguiente era día de media fiesta y los carpinteros y los valencianos devotos acudían a los templos parroquiales
para festejar a su patrono. En muchos hogares se celebraban fiestas onomásticas en las que se agasajaba a los Pepes
con tortadas, buñuelos y anís. En suma, una fiesta popular y vecinal.